A casi un mes de la desaparición de Yanina Belén Correa, de 30 años, su paradero continúa siendo un misterio y la preocupación de su familia no deja de crecer. La joven, oriunda de La Plata, fue vista por última vez la noche del 24 de diciembre en una vivienda de la localidad de Abasto, donde convivía con su pareja desde hacía pocas semanas.
Según pudo reconstruir el entorno de la mujer, Yanina mantenía una relación de apenas dos meses con su novio, un hombre de la misma edad, con quien se había mudado recientemente a una casa ubicada en la zona de 216 entre 517 y 518. Familiares y allegados aseguran que el vínculo estaba atravesado por conflictos, problemas de adicciones y episodios de violencia, aunque remarcan que será la Justicia la encargada de determinar qué ocurrió.
Uno de los hechos que más alarmó a la familia fue un llamado telefónico que el hombre realizó días después de la desaparición. En esa comunicación con una de las hermanas de Yanina, le dijo que “Yanina ya no va a volver”, sin brindar mayores explicaciones. Tras ese contacto, tampoco se volvió a tener noticias de él, una situación que forma parte del expediente judicial y es analizada por los investigadores.
Yanina es madre de cuatro hijos: tres nenas de 2, 8 y 12 años, que actualmente se encuentran al cuidado de una tía, y un nene de 5 años que vive con su padre biológico. Sus familiares remarcan que la mujer nunca había pasado tanto tiempo sin comunicarse con ellos, lo que incrementa la angustia y la sospecha de que algo grave pudo haber sucedido.
La causa está a cargo de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) local y del Gabinete de Búsqueda de Personas. Sin embargo, a casi un mes de la desaparición, la familia denuncia que no hubo avances concretos y señala demoras y falencias desde el inicio de la investigación. Ante la falta de respuestas, vecinos y allegados realizaron distintas movilizaciones para visibilizar el caso y exigir celeridad. Una de las protestas tuvo lugar frente a la comisaría Séptima, sobre avenida 520 entre 212 y 213.
Mientras la investigación continúa sin definiciones, la familia insiste en sostener la búsqueda activa a través de redes sociales, marchas y pedidos de colaboración a la comunidad, con el objetivo de que el caso no quede en el olvido y se logre dar con el paradero de Yanina.
Para colaborar con la búsqueda, sus familiares difundieron nuevamente sus datos físicos: Yanina es de piel morena, tiene el cabello largo, negro y ondulado, ojos marrones, mide aproximadamente 1,49 metros y pesa entre 38 y 40 kilos. Además, tiene varios tatuajes —uno con el nombre “Morena”—, marcas de antiguos piercings y una cicatriz producto de la mordedura de un perro en una de sus piernas.