El caos se desató esta mañana en el Jardín de Infantes N° 929, ubicado en calle 2 entre 37 y 38, cuando una discusión entre padres de alumnos terminó a las piñas en plena puerta del establecimiento. La situación escaló rápidamente y varios patrulleros acudieron al lugar para controlar el disturbio.
El hecho ocurrió en horario de entrada, por lo que todo transcurrió frente a niños, docentes y otros padres, generando un clima de tensión y preocupación en la comunidad educativa.
Pero el colmo llegó al final: al momento de retirarse, uno de los móviles policiales quedó varado… por falta de nafta. En una escena insólita, los propios agentes tuvieron que empujar el patrullero en medio de la calle, ante la mirada atónita de vecinos y familias que aún seguían en la zona.
Un episodio bochornoso que evidencia no solo la violencia entre adultos en un ámbito escolar, sino también el nivel de precariedad operativa de las fuerzas de seguridad.