La contadora Natalia Foresio, procesada como presunta jefa de una banda dedicada al lavado de activos y facturación apócrifa por más de 40 mil millones de pesos, vuelve a estar en el centro de la escena judicial. Una nueva denuncia del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) la vincula ahora con un esquema de fraude que incluye amparos judiciales, cobros indebidos y sobrefacturación de insumos médicos, en perjuicio de la obra social bonaerense.
El entramado fue detectado tras la presentación de una denuncia en 2023 ante la UFI N° 17 de La Plata y el Juzgado Federal N° 4, a partir del testimonio de un hombre que aseguró haber pagado $90.000 en 2021 al abogado Gastón Cuenca —titular de tres geriátricos— para iniciar un amparo que garantizara la internación de su madre en el hogar “Aires de Lacroze”, ubicado en Gonnet. Aunque el recurso prosperó y la estadía fue cubierta por IOMA, el denunciante afirmó que el propietario continuó cobrando “por fuera”, bajo conceptos de “diferenciales y honorarios” que ya estaban contemplados por la obra social.
Este caso disparó sospechas de doble facturación y una maniobra sistemática que involucraba a médicos prescriptores, sociedades sin convenios directos con IOMA y la adquisición de equipamiento médico a valores muy por encima del mercado. Entre los elementos figuran tablets y sistemas de comunicación IRISBOND OSKOL, valuados en más de $23 millones en 2021.
Según la denuncia firmada por Mauro Pagliuca, ex director de Prestaciones de IOMA, las internaciones se canalizaban mediante amparos judiciales presuntamente promovidos por los mismos prestadores, quienes luego exigían la compra de insumos de altísimo costo, prescriptos por médicos de su red. Algunos profesionales, según la investigación, habrían sido falsamente involucrados mediante la adulteración de firmas y sellos.
Foresio, la conexión clave
La novedad en la causa llegó cuando la Justicia, en el marco de los allanamientos a la contadora Natalia Foresio por la megacausa de facturas truchas, halló documentación que la vinculaba directamente con Gastón Cuenca. Ambos mantenían una relación laboral desde hace años. Foresio fue quien registró varias de las sociedades utilizadas en el esquema, incluyendo Grupo Bicentenario S.A., que opera el hogar Aires de City Bell, e Injumed S.A., responsable de Aires de Lacroze.
Además, ambos son socios en Grupo Idemed GC S.A., otra firma de múltiples rubros inscripta para ofrecer servicios médicos, inmobiliarios, gastronómicos y hasta de reparación de automotores, lo que según los investigadores habría sido una estrategia para sortear controles fiscales y facilitar la sobrefacturación entre empresas vinculadas.
“El esquema de sociedades polirrubro era parte de la operatoria para simular ingresos, eludir controles y canalizar fondos no declarados”, advirtieron fuentes judiciales. Esta metodología ya había sido señalada en la megacausa que involucra a más de 140 empresas, con un perjuicio fiscal estimado en miles de millones.
La investigación sigue abierta
Pese a que Cuenca aún no fue procesado formalmente, los avances judiciales lo colocan como una figura clave dentro del entramado. Por ahora, continúan los cruces de documentación contable y societaria entre las causas, mientras los hogares siguen funcionando con normalidad.
Médicos consultados por El Editor Platense negaron cualquier participación en maniobras ilegales y aseguraron desconocer el uso indebido de sus prescripciones, lo que refuerza la hipótesis de falsificaciones documentales dentro del esquema.
La Justicia aún debe determinar el grado de participación de cada involucrado, pero todo apunta a una sofisticada red de defraudación que, bajo la fachada del cuidado a personas vulnerables, habría operado sistemáticamente para desviar fondos públicos.