La investigación por la muerte de Rocío Alvarito, la joven de 26 años que cayó desde un segundo piso en el barrio La Loma, dio un giro clave en las últimas horas. Tras diversas pericias y el contundente testimonio de familiares, amigos y vecinos, el fiscal a cargo de la causa ordenó la detención de su pareja, M.A.G., quien permanecía aprehendido desde el día del hecho.
El trágico episodio ocurrió en un edificio ubicado en diagonal 76 y calle 22, donde vecinos alertaron al 911 luego de escuchar una violenta discusión que incluyó gritos, pedidos de auxilio y ruidos de muebles. Minutos después, Rocío cayó a la planta baja y sufrió gravísimas heridas.
La joven fue trasladada de urgencia al Hospital Rossi de La Plata, donde falleció horas más tarde como consecuencia de las múltiples lesiones sufridas.
Qué pasó en el departamento de La Loma
De acuerdo a las primeras pericias, la pareja habría discutido durante toda la mañana. Una vecina declaró que escuchó gritos pidiendo ayuda y que, al acercarse al departamento, solo oyó la voz del acusado. Poco después, observó a la joven colgada del pequeño balcón, desde donde finalmente cayó al vacío.
El imputado sostuvo que Rocío se arrojó por sus propios medios, asegurando que intentó impedir que saliera en ese estado e incluso que había avisado al padre de la víctima para que fuera a buscarla. Sin embargo, para la Fiscalía quedó acreditado que no le brindó asistencia ni evitó el desenlace, motivo por el cual el fiscal Álvaro Garganta (UFI N°11) caratuló inicialmente la causa como “abandono de persona seguido de muerte”.
Una relación marcada por la violencia
Con el avance de la investigación, familiares y allegados de Alvarito revelaron que desde hacía unos ocho meses, cuando inició la relación con M.A.G., la joven se había distanciado de su entorno. También había dejado su trabajo para incorporarse al negocio familiar del acusado, quien ejercía violencia económica, según consta en el expediente.
Vecinos del edificio coincidieron en describir al acusado como una persona violenta y señalaron que las discusiones eran frecuentes. Amigas de la víctima confirmaron que el joven era extremadamente celoso, que la obligó a cerrar sus redes sociales y a abandonar grupos de WhatsApp.
Incluso, algunos testimonios indicaron que la propia Rocío definía la relación como “tóxica y enfermiza”, y que sufría un control constante sobre el manejo del dinero. Todos fueron contundentes en una afirmación: “ella nunca se mataría”.
Detención e investigación con perspectiva de género
Con este cúmulo de pruebas y declaraciones, el fiscal solicitó la detención formal de M.A.G., al considerar que existen elementos suficientes para sostener que es el autor del homicidio. Además, pidió que la causa sea investigada con perspectiva de género, ya que en cada testimonio surgieron claros indicios de violencia de género previa.
La causa continúa avanzando mientras se aguardan nuevas medidas judiciales que podrían agravar la situación procesal del acusado.