Últimas noticias
Categorías

De mal en peor

Ni en un barrio cerrado te salvás: desvalijaron la casa del cuidador de un country de City Bell

La víctima, un hombre de 40 años, descubrió el robo en plena jornada laboral, tras notar que un grupo de menores corría en dirección a su vivienda.

Ni en un barrio cerrado te salvás: desvalijaron la casa del cuidador de un country de City Bell
Ni en un barrio cerrado te salvás: desvalijaron la casa del cuidador de un country de City Bell

Un nuevo hecho de inseguridad vuelve a encender las alarmas en City Bell. Esta vez, ni las rejas, las cámaras ni la vigilancia 24 horas lograron frenar a los delincuentes. En el exclusivo barrio cerrado Northbell, ubicado en 446 y 141, desconocidos ingresaron a la casa del cuidador y se llevaron todo a su paso mientras él se encontraba cumpliendo funciones dentro del predio.

La víctima, un hombre de 40 años, descubrió el robo en plena jornada laboral, tras notar que un grupo de menores corría en dirección a su vivienda. Al llegar, encontró la puerta trasera abierta y constató el faltante de ropa, alimentos, una pava eléctrica y una suma de dinero no especificada.

Según su testimonio, los ladrones habrían forzado una abertura tras introducir la mano por una ventana lateral, logrando destrabar la puerta desde adentro. La cerradura estaba asegurada solo con unos fierros livianos, lo que facilitó el acceso.

Lo más llamativo del caso es que Northbell cuenta con medidas de seguridad consideradas de “alto nivel”: doble cerco perimetral, cámaras de vigilancia, guardias las 24 horas y un estricto control de accesos. Sin embargo, nada de eso fue suficiente para evitar el accionar de los delincuentes, que actuaron con total impunidad.

El hecho generó fuerte preocupación entre los vecinos, quienes reclaman mayor efectividad en los sistemas de seguridad, incluso dentro de los barrios privados. "Si esto pasa acá adentro, ¿qué nos queda afuera?", se preguntó una de las residentes.

Mientras tanto, la investigación sigue su curso y los moradores del barrio siguen esperando respuestas concretas. La inseguridad, una vez más, demostró que no respeta límites ni perímetros.

Compartir