El esperado shopping de La Plata vuelve a tomar forma y detrás del megaproyecto aparece uno de los empresarios inmobiliarios más importantes de la Argentina: Eduardo Elsztain, dueño de IRSA y una figura con llegada al poder económico y político.
El proyecto está ubicado en Ringuelet, sobre Camino General Belgrano y 511, y contempla un importante desarrollo comercial, además de espacios hoteleros y residenciales.
La iniciativa llevaba años entre anuncios y demoras, pero comenzó a tomar impulso luego de una reunión entre Elsztain y el intendente de La Plata, Julio Alak, realizada el 27 de septiembre de 2024 en el Palacio Municipal.
Poco después de aquel encuentro comenzaron los movimientos de suelo y el ingreso de maquinaria pesada al predio, marcando el inicio de una nueva etapa para un proyecto que durante años había quedado postergado.
El empresario que también mira hacia Malvinas
Pero la figura de Elsztain trasciende el desarrollo inmobiliario platense.
El empresario mantiene una estrecha cercanía con el gobierno de Javier Milei y, al mismo tiempo, aparece vinculado como inversor minoritario a la Falkland Islands Company, una histórica compañía británica con actividades económicas en las Islas Malvinas.
El dato genera una particular contradicción política: mientras el Gobierno argentino sostiene públicamente el reclamo histórico por la soberanía sobre las islas, uno de los empresarios vinculados al oficialismo mantiene intereses económicos relacionados con una compañía que desarrolla actividades en el archipiélago administrado por el Reino Unido.
Elsztain incluso había intentado avanzar años atrás sobre el control de la compañía que posee la Falkland Islands Company, aunque finalmente su participación quedó como una inversión minoritaria.
Un shopping que vuelve a ponerlo en escena
La llegada del megaproyecto a La Plata vuelve a colocar al empresario en el centro de la escena local.
Para la ciudad, el desarrollo representa la posibilidad de contar finalmente con un gran centro comercial en la zona norte, después de años de anuncios y proyectos que no llegaron a concretarse.
Sin embargo, detrás de la obra también aparece un entramado empresarial que excede las fronteras de La Plata.
El caso de Elsztain reúne así dos mundos que parecen muy alejados: el megaproyecto inmobiliario que promete transformar Ringuelet y sus inversiones vinculadas a una empresa británica con intereses económicos en Malvinas.
La obra avanza y, con ella, también vuelve a quedar bajo la lupa el perfil empresarial de uno de los hombres de negocios con mayor llegada al poder económico del país.