Como cada miércoles, las trabajadoras y trabajadores del PAMI en La Plata realizaron un nuevo “ruidazo” en reclamo por la falta de paritarias y el grave deterioro en las condiciones salariales y laborales dentro del organismo. La protesta fue impulsada por la mesa sindical que representa al personal de la institución en la ciudad.
A más de 300 días sin aumentos salariales, en un contexto de inflación persistente, la medida busca visibilizar la crítica situación que atraviesan los empleados, quienes ven cómo sus ingresos se deterioran día a día mientras crece el endeudamiento familiar y se resiente la calidad de vida.
“La caída del salario real es insostenible”, señalaron desde el Sindicato Unido de Trabajadores y Empleados del PAMI (SUTEPA). “No se trata sólo de nosotros, sino también de los jubilados, que tampoco están mejor. Es la calidad de vida de todos la que está en juego”, expresaron durante la jornada.
El reclamo también apunta contra el ajuste aplicado por el gobierno nacional. Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, denuncian que las políticas económicas tienen como única variable de ajuste al pueblo trabajador, en un escenario cada vez más preocupante para quienes dependen de ingresos fijos.
Durante la protesta se distribuyó un documento firmado por SUTEPA, en el que se afirma que “somos orgullosos trabajadores y trabajadoras de una institución que brinda salud a la mayoría de las personas mayores del país, y pretendemos salarios que nos permitan brindar seguridad económica a nuestras familias. Retomemos el protagonismo de todas y todos para recuperar derechos y avanzar hacia una sociedad cuyo norte vuelva a ser el bienestar general y la justicia social”.
Además, durante el ruidazo se dialogó con afiliados y afiliadas del PAMI para explicar los motivos de la medida. “Callarse es perder”, repitieron varios de los manifestantes, convencidos de que la única salida es con organización y visibilidad.
El malestar crece entre los trabajadores del PAMI, que denuncian no sólo la pérdida de poder adquisitivo, sino también el vaciamiento paulatino del sistema de salud pública para las personas mayores. Mientras tanto, la paritaria sigue cerrada, y las respuestas oficiales siguen sin llegar.