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Denuncia por un tratamiento estético

Se hizo una micropigmentación para resaltar sus pecas y asegura que le dejaron manchas negras en la cara

Macarena Saupe muestra las marcas que, según denuncia, le quedaron tras realizarse una micropigmentación en una estética de La Plata.

Se hizo una micropigmentación para resaltar sus pecas y asegura que le dejaron manchas negras en la cara
Se hizo una micropigmentación para resaltar sus pecas y asegura que le dejaron manchas negras en la cara

Hace más de dos años, una joven de La Plata acudió a una estética para realizarse una micropigmentación con el objetivo de reforzar sus pecas naturales. Sin embargo, asegura que el resultado fue muy diferente al acordado: denuncia que le quedaron círculos, rayas y manchas oscuras en distintas zonas del rostro y que ahora necesita un tratamiento con láser para intentar remover el pigmento.

“Me hicieron círculos negros, rayas negras en la cara, me explotaron vasos sanguíneos”, explicó Macarena Saupe, quien sostiene que distintos profesionales consultados posteriormente le indicaron que el pigmento había quedado a una profundidad tal que el procedimiento terminó comportándose como un tatuaje.

Su caso se viralizó en los últimos días, luego de que decidiera contar públicamente su experiencia a través de TikTok. La intervención se realizó el 30 de abril de 2024 y, el 6 de agosto de 2026, publicó una serie de videos en los que relató lo ocurrido y mostró los intercambios que mantuvo por WhatsApp con la dueña de la estética y con la empleada que realizó el procedimiento.

El comercio señalado por la joven es Ceserrano Estética, cuya responsable es Cecilia Serrano. Consultada por este medio, Serrano decidió no realizar por el momento un descargo público sobre la situación.

“Por el momento prefiero no hacer un descargo sobre el tema. Hay muchas cosas que se están diciendo que no se corresponden con la realidad, pero no considero que las redes sean el lugar para entrar en explicaciones ni discusiones”, sostuvo la esteticista.

La denuncia contra la estética de La Plata

Según el relato de Saupe, su intención al hacer pública la situación no es solamente reclamar que se cubra el tratamiento necesario para remover las manchas, sino también advertir a otras personas sobre su experiencia.

“Hacerme una micropigmentación sutil que simplemente acompañara las poquitas pecas naturales que todavía tenía fue la peor decisión de mi vida”, afirmó.

En los videos que publicó en redes sociales, la joven mostró cómo quedaron las marcas después del procedimiento. Según explicó, en un primer momento desde la estética le indicaron que el pigmento se aclararía con el paso de los días. Sin embargo, las manchas permanecieron visibles.

A partir de entonces comenzó un extenso proceso para intentar revertir el resultado. Durante el primer año y medio, según contó, afrontó por su cuenta los gastos de productos, consultas y tratamientos. Incluso aseguró que tuvo que vender su moto para poder cubrir parte de esos costos.

Recién hacia fines de 2025, de acuerdo con su relato, la responsable de la estética comenzó a brindarle asistencia económica. Saupe afirma que le pagó una consulta y una primera sesión de láser. Sin embargo, sostiene que esa ayuda se interrumpió cuando la profesional que realizaba el tratamiento le informó que serían necesarias al menos seis sesiones.

En los mensajes que difundió en sus redes también aparece una empleada identificada como Martina, a quien la joven responsabiliza directamente por la realización del procedimiento que, según denuncia, terminó provocándole las marcas.

El tratamiento con láser para remover las manchas

El láser se convirtió en una de las alternativas para intentar eliminar la pigmentación. Sin embargo, el tratamiento tuvo que ser postergado porque Saupe quedó embarazada y posteriormente atravesó el período de lactancia.

El 2 de septiembre de 2025, aproximadamente un año y medio después de la micropigmentación, la joven volvió a comunicarse con la responsable de la estética para plantearle que las marcas continuaban visibles. En ese momento propuso comenzar con una crema despigmentante compatible con la lactancia mientras esperaba poder retomar el tratamiento con láser.

En febrero de 2026, los intercambios entre ambas volvieron a centrarse en las sesiones. Para entonces, Saupe ya se había realizado la primera y, según los chats que mostró públicamente, le avisó a la responsable que iba a sacar turno para una segunda.

De acuerdo con esos mensajes, desde la estética le respondieron que ya no podían continuar haciéndose cargo de nuevos tratamientos ni de los traslados.

La responsable de Ceserrano Estética sostuvo, según consta en las conversaciones difundidas, que durante el proceso había colaborado con productos, consultas, una derivación médica y una primera sesión de láser, además de haber acompañado personalmente a la joven.

Saupe, en cambio, asegura que cuando planteó el problema inicialmente le habían indicado que la estética se haría cargo de tres sesiones de láser.

La joven también cuestionó algunos tratamientos estéticos no invasivos que le fueron ofrecidos como alternativa. Según explicó, esas prácticas no solucionaban las marcas que atribuye a la micropigmentación.

Actualmente, afirma que necesita realizarse una sesión de láser aproximadamente cada 45 días, con un costo cercano a los $200.000.

El último procedimiento ocurrió el 6 de agosto de 2026. Para poder afrontarlo, contó que tuvo que ahorrar durante meses. Después de la sesión, relató que quedó con dolor y preocupación ante la posibilidad de que pudieran quedar cicatrices.

En una de sus últimas publicaciones, realizada el domingo 9 de agosto luego de la segunda sesión, mostró nuevamente el estado de las manchas y compartió un mensaje con el que busca generar conciencia sobre su experiencia.

Las consecuencias en su vida cotidiana

Para Saupe, las consecuencias del procedimiento fueron mucho más allá de las marcas visibles en su rostro. Según relató, durante estos dos años la situación afectó sus vínculos sociales, su estado de ánimo y su actividad laboral.

También afirmó que perdió empleos y que actualmente se encuentra medicada a raíz del impacto que tuvo lo ocurrido.

En las conversaciones que decidió hacer públicas, describió las dificultades que atravesó durante este período y el esfuerzo económico que implicó sostener los diferentes tratamientos.

Su reclamo, sostiene, no se limita a conseguir que las manchas sean removidas. También busca que su experiencia sea conocida para advertir sobre las consecuencias que, según denuncia, puede tener un procedimiento de este tipo.

A más de dos años de aquella micropigmentación, Saupe continúa intentando remover las marcas de su rostro mientras afronta nuevos tratamientos y gastos. En paralelo, persisten las diferencias entre su versión y la de la estética respecto del alcance de la asistencia que debía brindarse y quién debe afrontar los costos de las sesiones que todavía quedan por delante.

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