El sector de taxis atraviesa uno de sus momentos más delicados en La Plata. Un informe del Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP reveló que la recaudación diaria promedio de los taxistas cayó un 16,3% interanual en abril de 2026 y acumula un desplome del 44% respecto a 2023.
El dato refleja un deterioro sostenido de la actividad, en un contexto donde cada vez más usuarios optan por plataformas como Uber, Didi y Cabify. Aunque hay algunos indicadores que muestran una leve recuperación en la demanda, no alcanzan para revertir la caída de ingresos.
En abril, la cantidad de viajes diarios promedio llegó a 13, lo que representa una suba del 18,2% frente al mismo mes del año pasado. Sin embargo, este repunte apenas compensa parte de la fuerte caída acumulada en los últimos años, que alcanzó el 38,9% entre 2023 y 2025.
En paralelo, los taxistas están trabajando más horas para sostener sus ingresos: las jornadas se extendieron un 7% interanual. Aun así, la rentabilidad sigue en retroceso. La cantidad de viajes por hora bajó de 1,96 en abril de 2023 a apenas 1,28 en la actualidad, lo que evidencia una menor eficiencia en la actividad.
El comportamiento de la demanda también muestra cambios. Los viajes durante los fines de semana crecieron un 45%, mientras que entre martes y jueves el aumento fue del 14%, marcando una recuperación parcial pero todavía insuficiente para revertir la caída de ingresos.
Reclamo por aumento de tarifas
En este contexto, crece la presión dentro del Concejo Deliberante, donde se acumulan proyectos para actualizar las tarifas. El Sindicato Unión Conductores de Taxímetros volvió a reclamar un incremento cercano al 20%, al advertir que el servicio arrastra un atraso de al menos un año frente a la inflación.
Desde el gremio sostienen que la situación es crítica y pone en riesgo la subsistencia de muchas familias. Entre las principales propuestas, plantean eliminar la Tarifa 1, actualmente con una bajada de bandera de 1.250 pesos y ficha de 125, y unificar el esquema con la Tarifa 2.
De avanzar esta iniciativa, la bajada de bandera pasaría a 1.500 pesos y la ficha a 150 cada 120 metros, lo que implicaría un aumento aproximado del 20 por ciento en el costo del servicio.
El reclamo no es aislado. La Asociación de Propietarios de Taxis también presentó un pedido en la misma línea, reforzando la presión sobre el cuerpo legislativo local. La última actualización tarifaria había sido en diciembre de 2024, cuando se aplicó un aumento del 25 por ciento.
Mientras se espera una definición política, el sector continúa atrapado entre una leve recuperación de la demanda y una fuerte caída del poder de recaudación, en un escenario cada vez más difícil de sostener.