Santino Primante, delantero de 20 años, es un claro ejemplo de sacrificio y perseverancia en el fútbol. Desde su llegada a Gimnasia en 2016, luego de su paso por Peñarol Infantil, su historia ha estado marcada por la lucha constante para alcanzar su sueño de convertirse en futbolista profesional. Tras varias temporadas destacándose en las divisiones inferiores, tanto en quinta como en cuarta división, Primante pasó por momentos difíciles, incluyendo el no poder consolidarse en la reserva albiazul. Sin embargo, supo aprovechar las adversidades y transformar un momento complicado del plantel de primera en una oportunidad única.
Según informó LaPlata1.com, el gran momento para el delantero llegó en 2024, cuando, tras ser promovido al plantel superior durante el ciclo de Leonardo Madelón, hizo su debut con el equipo en la Liga Profesional bajo la dirección de Marcelo Méndez. Fue el 5 de agosto de este año, en la novena fecha, en la derrota por 1-0 ante Rosario Central en El Bosque. Con solo tres minutos en cancha, Primante demostró su determinación al ingresar en reemplazo de Juan Cortazzo, siendo su debut un producto de las bajas y lesiones que afectaban al plantel, como la de Matías Abaldo, la desvinculación de Cristian Colmán y el bajo rendimiento de Troyansky.
Desde entonces, el delantero no solo se mantuvo como una alternativa ofensiva en los partidos del equipo, sino que fue convocado con regularidad, sumando 11 partidos en total, y siendo titular en encuentros ante Newell’s, Atlético Tucumán y Boca Juniors. A pesar de no haber sido titular fijo, su esfuerzo y su capacidad no pasaron desapercibidos.
Este viernes, Santino Primante sellará su primer contrato profesional con Gimnasia, en el complejo deportivo de Estancia Chica. El vínculo será por dos temporadas, hasta el 31 de diciembre de 2026, lo que marca un hito en su carrera. Un logro que llega tras años de sacrificio y trabajo duro, y que le permitirá viajar a la pretemporada de Uruguay con la tranquilidad de haber alcanzado su sueño de ser jugador profesional.
Una historia de sacrificio, constancia y superación que hoy tiene su recompensa. Otro pibe Lobo que cumple su sueño, demostrando que el esfuerzo y la perseverancia siempre tienen su recompensa.