En un hecho sin precedentes, una violenta confrontación entre reclusos de distintos pabellones del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) dejó como saldo una serie de disturbios y un clima de terror dentro de la Unidad Penitenciaria N°9. La confrontación ocurrió durante un campeonato de fútbol organizado entre los pabellones, un evento que, hasta ese momento, se presentaba como una iniciativa de integración para aquellos internos con buena conducta.
Los disturbios se desataron cuando los internos de los pabellones 11 y 9, conocidos por sus antecedentes de violencia, salieron armados durante el partido y agredieron brutalmente a los internos del pabellón 18. Este último es reconocido por tener a los reclusos con mejor comportamiento, quienes deben cumplir con una serie de estrictos requisitos para poder formar parte de él, entre los cuales se incluyen la realización de estudios y un comportamiento ejemplar.
Fuentes dentro del Servicio Penitenciario Bonaerense, en diálogo exclusivo con Diario Gran La Plata, aseguraron que la situación se tornó caótica cuando los agresores no solo atacaron a los internos del pabellón 18 en el campo de juego, sino que también se dirigieron hacia la escuela del servicio, donde varios trabajadores de la educación vivieron momentos de terror. Las profesoras, temerosas por su integridad, vivieron instantes de angustia, con temores de ser víctimas de agresiones mucho más graves.
El clima de tensión en la unidad es cada vez más insostenible, y la comunidad penitenciaria se encuentra a la espera de una investigación exhaustiva que aclare los responsables de este violento ataque y determine si hubo complicidad por parte de los funcionarios encargados de la seguridad. Mientras tanto, la preocupación por la integridad de los trabajadores y los internos continúa creciendo.