Un fuerte episodio de tensión política se habría registrado en el Concejo Deliberante de La Plata, donde la concejala kirchnerista Gisella Di Dio habría increpado al concejal del PRO Nicolás Morzone luego de una discusión vinculada al CECIM.
Según personas que presenciaron el enfrentamiento y que hablaron con Diario Gran La Plata, el conflicto habría comenzado cuando Morzone cuestionó el accionar del CECIM y sostuvo que la organización tenía una postura vinculada al kirchnerismo.
Tras escuchar esas declaraciones, Di Dio habría reaccionado contra el edil y, según los testimonios, le habría dicho: “Te voy a cagar a trompadas”. Además, siempre de acuerdo con esas versiones, la concejala habría acusado a Morzone de ser un agente de la SIDE.
El episodio rápidamente trascendió el recinto y comenzó a viralizarse en redes sociales y medios de comunicación de la ciudad.
La situación genera un interrogante que excede la pelea entre dos concejales: ¿qué pasa cuando un representante elegido democráticamente amenaza a otro por expresar una opinión política diferente?
¿Dónde quedó la democracia si en un recinto legislativo no se puede opinar distinto sin terminar en una amenaza?