El armado opositor para 2027 comenzó a moverse y la capital bonaerense aparece como una de las piezas clave en las negociaciones entre el PRO y La Libertad Avanza. En ese escenario, Julio Garro vuelve a aparecer como una alternativa para disputar la intendencia.
El tablero opositor de cara a 2027 empieza a tomar forma y La Plata aparece como una de las ciudades estratégicas dentro de las conversaciones que mantienen el PRO y La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires.
Con Javier Milei encaminado a buscar su reelección y Diego Santilli instalado entre los principales nombres para disputar la Gobernación bonaerense, en la capital provincial comenzó a circular una posibilidad que hasta hace algunos meses parecía difícil de imaginar: una boleta que lleve a Milei para la Nación, Santilli para la Provincia y Julio Garro para intentar recuperar la Municipalidad de La Plata.
Las conversaciones entre libertarios y macristas no son nuevas. El PRO bonaerense viene analizando desde hace meses la posibilidad de reeditar un acuerdo electoral con La Libertad Avanza y Cristian Ritondo es uno de los principales impulsores de esa estrategia. El dirigente volvió a plantear recientemente que ambos espacios deberían competir juntos si pretenden ganar la Provincia y volvió a destacar a Santilli como uno de los dirigentes mejor posicionados para la Gobernación.
En ese tablero, según informó el portal LaPlata1, el nombre de Julio Garro habría comenzado a ganar espacio en las conversaciones de la mesa chica del PRO.
Macri y Ritondo, detrás de la candidatura de Garro
La discusión tiene un punto central: quién debería encabezar una eventual lista opositora en La Plata.
En ese marco, Mauricio Macri habría transmitido una posición concreta: si finalmente existe un acuerdo entre el PRO y los libertarios en la capital bonaerense, el candidato con mayores posibilidades de recuperar la Municipalidad sería Garro.
La lectura dentro del macrismo es que poner a prueba a otro dirigente en medio de una interna opositora podría implicar un riesgo innecesario, especialmente teniendo en cuenta el nivel de conocimiento que conserva el exintendente después de haber gobernado la ciudad durante ocho años.
La postura habría encontrado respaldo en Cristian Ritondo, quien considera que Garro mantiene una base electoral propia, tiene capacidad para contener a distintos sectores del macrismo platense y podría sumar votantes que no necesariamente acompañarían a un candidato identificado exclusivamente con La Libertad Avanza.
En ese esquema también aparece Diego Santilli, quien mantiene desde hace años una relación política cercana con el exintendente platense.
El dato de 2023 que vuelve a poner a Garro en escena
Uno de los principales argumentos que utilizan quienes impulsan el regreso de Garro son los resultados de las elecciones de 2023.
En aquella elección, el exintendente quedó a apenas 606 votos de Julio Alak en el escrutinio definitivo. Unión por la Patria obtuvo 166.479 votos, mientras que Juntos por el Cambio consiguió 165.873.
La Libertad Avanza, que llevó a Luciano Guma como candidato a intendente, sumó otros 80.442 sufragios.
Esos números son observados ahora por distintos sectores opositores como una señal de que una candidatura unificada podría volver a poner la Municipalidad al alcance de la oposición.
La cuenta es sencilla: una parte importante de los votos obtenidos por Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza en aquella elección quedó separada. La posibilidad de reunir ambos electorados vuelve a colocar a Garro en el centro de las especulaciones.
Los libertarios también tienen sus candidatos
La eventual candidatura de Garro, sin embargo, está lejos de ser una definición tomada.
Dentro de La Libertad Avanza aparecen dirigentes con aspiraciones propias. Entre ellos se encuentran Juan Pablo Allan, identificado con el sector de Patricia Bullrich, y Juanes Osaba, alineado con el armado de Karina Milei y lanzado públicamente hacia 2027.
En el PRO, mientras tanto, también se mueven otros dirigentes con peso territorial. Allí aparecen Marcelo “Chuby” Leguizamón, actualmente vinculado a Hechos, y Nicolás Morzone, uno de los concejales opositores más conocidos de la ciudad.
Ambos mantienen vínculos políticos con Garro y siguen de cerca qué decisión tomará el exintendente.
La particularidad es que varios de los dirigentes que podrían terminar compitiendo por el mismo espacio ya compartieron parte de su recorrido político con Garro.
Allan fue senador provincial durante los años de gobierno municipal de Cambiemos, mientras que Osaba integró la administración garrista y estuvo al frente del EMATUR.
Esa historia compartida alimenta la idea de que Garro podría convertirse en un punto de encuentro para ordenar una oposición que actualmente tiene distintas terminales políticas.
Un garrismo disperso, pero todavía alineado
Después de la derrota de 2023, el espacio que acompañó a Garro también quedó repartido entre distintas estructuras.
Una parte del garrismo encontró lugar en Hechos, el espacio provincial de los hermanos Passaglia; otro sector se referencia en el ProVe, junto a Darío Ganduglia; mientras que Nicolás Morzone mantiene representación dentro del PRO.
A pesar de esa dispersión formal, en el entorno del exintendente sostienen que ninguno de esos sectores rompió políticamente con Garro.
Por eso, una frase comenzó a repetirse entre dirigentes que siguen de cerca el armado opositor: esperan la “señal de Garro”.
Nadie confirma que vaya a ser candidato, pero tampoco lo descarta.
El exintendente mantiene por ahora un perfil bajo y evita anticipar públicamente sus próximos movimientos. Sin embargo, en su entorno siguen de cerca las mediciones locales y aseguran que Garro continúa apareciendo entre los dirigentes con mayor intención de voto de la ciudad, incluso frente al actual intendente Julio Alak.
El peronismo no alineado también mira a Garro
La reconstrucción opositora tampoco se limita al PRO y La Libertad Avanza.
Según pudo saber este medio, sectores vinculados al Peronismo Federal también habrían explorado recientemente el nombre de Garro dentro de un eventual entendimiento más amplio en el que aparece Horacio Rodríguez Larreta.
Por ahora, se trata de sondeos y conversaciones preliminares y no existe ningún acuerdo concreto. Sin embargo, el movimiento muestra que el exintendente conserva un nivel de instalación que lo convierte en un nombre atractivo para distintos sectores que buscan construir una alternativa al oficialismo municipal.
La Ciudad como espejo de la negociación
La discusión bonaerense tiene, además, un espejo en la Ciudad de Buenos Aires.
Patricia Bullrich volvió a agitar esta semana el escenario porteño al no descartar una candidatura a jefa de Gobierno en 2027 y afirmar que tiene “una fe bárbara” en esa posibilidad.
El movimiento anticipa una discusión con Jorge Macri y expone una dinámica que en el PRO conocen bien: primero se instalan los nombres fuertes y después comienzan las negociaciones definitivas por lugares y candidaturas.
Algo similar podría ocurrir en La Plata.
Los libertarios cuentan con dirigentes propios con aspiraciones y difícilmente resignen la discusión antes de tiempo. Pero dentro del PRO consideran que los resultados de 2023 constituyen el principal argumento a favor de Garro: gobernó durante ocho años, dejó la Municipalidad después de una elección extremadamente ajustada y conserva un nivel de conocimiento e instalación superior al de varios de los aspirantes que hoy aparecen en carrera.
La boleta que empieza a tomar forma
Todavía falta mucho para las definiciones y ninguna candidatura está cerrada. El escenario electoral de 2027 tendrá todavía múltiples negociaciones, internas y posibles reacomodamientos.
Pero en sectores del PRO, La Libertad Avanza y otros espacios opositores ya comenzaron a hacer cuentas con una combinación que meses atrás parecía improbable y que ahora empieza a circular con mayor fuerza:
Javier Milei para la Nación, Diego Santilli para la Provincia y Julio Garro para intentar volver a gobernar La Plata.
La capital bonaerense podría convertirse así en una de las principales pruebas del acuerdo entre el macrismo y los libertarios. Y, en ese tablero, la eventual vuelta de Garro empieza a dejar de ser solamente una especulación para convertirse en una alternativa que algunos sectores ya comenzaron a discutir seriamente.