La discusión en torno al nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial (COUT) impulsado por la Municipalidad de La Plata sumó en las últimas horas una propuesta inesperada: la construcción de una red de subterráneos para solucionar de manera estructural los problemas de tránsito y transporte de la ciudad. La iniciativa fue planteada por Sergio Poggi, presidente de la Sociedad de Profesionales de Arquitectura y Urbanismo de La Plata, quien cuestionó algunos aspectos del proyecto oficial y sugirió pensar alternativas más ambiciosas.
Poggi planteó su postura tras la aprobación del Plan Bicentenario de Ordenamiento Territorial —votado en abril pasado y que fijó nuevos criterios de uso del suelo en todo el partido—. Si bien afirmó estar “totalmente de acuerdo” con la necesidad de reformular el código vigente, advirtió que aún existen “observaciones importantes” que requieren una mayor participación vecinal, sobre todo en barrios que, según señaló, no fueron incluidos en las discusiones previas.
El COUT, que será debatido próximamente en el recinto del Concejo Deliberante, contiene once capítulos que regulan ocupación del suelo, alturas máximas, preservación patrimonial, incentivos urbanísticos y sanciones para futuras construcciones. En este punto, el arquitecto subrayó que la discusión sobre patrimonio urbano debe profundizarse, incorporando zonas como Meridiano V y Tolosa al catálogo de áreas protegidas y sumando viviendas construidas entre las décadas del ’30 y el ’60. “Nos identifican como ciudad”, sostuvo, y agregó que su preservación “fortalece la identidad platense”.
La propuesta de un subte para La Plata
En materia de movilidad, Poggi fue aún más crítico. Consideró que seguir apostando únicamente a los micros y a la ampliación de las vías férreas limita la planificación a largo plazo y deja fuera opciones capaces de resolver definitivamente el histórico problema del tránsito.
“Es muy fácil hacer el subterráneo en La Plata”, afirmó de manera tajante en diálogo con 221Radio, y explicó que las características del suelo platense permitirían avanzar con las obras sin grandes complicaciones técnicas. Incluso comparó la situación con el inicio de la red porteña, destacando que la Ciudad de Buenos Aires tenía menos habitantes que La Plata cuando comenzó a construir sus primeras líneas.
Según el especialista, un sistema de transporte subterráneo reduciría la necesidad de que colectivos de media y larga distancia ingresen al centro, al tiempo que desalentaría el uso del automóvil en la zona urbana. “El problema de La Plata es grave porque la gente no deja el auto, y no hay chances de que eso pase sin un buen transporte público”, remarcó.
La propuesta abre un nuevo capítulo en la discusión sobre el futuro urbanístico de la ciudad y plantea un interrogante de fondo: ¿está La Plata preparada para pensar una red de subte como solución a su complejo panorama de movilidad?